El Refugio Nacional de Vida Silvestre Hacienda Barú es una reserva natural privada con 830 acres de área protegida incluyendo bosque tropical húmedo selectivamente registrados primario, secundario, bosque de humedal, manglar de estuario, de crecimiento secundario, tierras de maleza, orillas de río y de mar. En adición, cuenta con áreas de silvicultura (plantación de árboles) con muchas diferentes especias de árboles comercialmente rentables, huertos de frutas y pastos. Este amplio espectro de hábitats mantiene una gran variedad de vida silvestre equilibrada. La reserva recibe ingresos para mantener y proteger su tesoro natural de dos principales fuentes: ecoturismo y silvicultura.
Hacienda Barú está localizada en la zona del Pacífico Sur de Costa Rica bordeando la desembocadura del río Barú en el punto donde se une al océano. Posee 2780 metros de frontera de playa y un kilómetro de desembocadura de río. El pequeño pueblo de Dominical, un centro turístico, está ubicado justo al otro lado del río desde el refugio.
La principal misión de Hacienda Barú es preservar los recursos naturales y educar a los visitantes sobre su riqueza biológica. Para lograr esta meta, Hacienda Barú brinda tours educativos y ecológicos, aventuras y servicios turísticos. Aunado a esta misión. Hacienda Barú apoya la investigación científica y promueve el desarrollo responsable en la comunidad.
- Por Jack Ewing
El momento que vi los dos gatitos negros entró a mi mente una frase de uno de las novelas del reconocido escritor Robert Heinlein . Hace tantos años que lo leí que no recuerdo el nombre de la novela, pero si recuerdo la frase. En referencia a un tema complejo, dijo que tratar de entenderlo es como “...ir a media noche en una noche sin luna a buscar en un sótano obscuro un gato negro que no está ahí.” Estos dos gatitos eran completamente negros sin ninguna seña de otro color. Hasta los ojos eran negros. Aparte de su extremo color, siempre habia un aire de misterio alrededor de ellos. No caminaban como gatos normales, sino caminaban agachados como si iban rastreando o como si anduvieran cazando algo constantamente. Aparte de ronronear no hicieron ningún sonido, nunca rascaron los muebles con sus garras, nunca se metieron debajo de los pies de las personas, y no se metieron en lios de ninguna clase. Siembre tenian un aspecto extraño. Les pusimos los nombres Hocus y Pocus como de los magos.
Descubra la manera misteriosa y fascinante en el que los animales y las plantas y las personas interactúan unas con otras en los bosques lluviosos de Costa Rica.
Autor y naturalista Jack Ewing comparte una gran cantidad de observaciones y experiencias, se reunieron más de tres décadas de la vida en el suroeste de Costa Rica, el hogar de algunos de los ecosistemas más prolíficos y variados de la Tierra.
Más que una simple colección de ensayos, los monos son de chocolate es un testimonio de la maravilla de la vida en todas sus formas innumerables, vista a través de los ojos de un hombre con un don de discernimiento sutil y un don natural para contar historias.

The troop of 26 monkeys was strung out over about 100 meters, moving through the forest. The lead monkey, a mature female, came to an area where the tree cover was broken by an open swamp with only a narrow corridor two trees wide going around it.
Nuestra tienda de regalos es bien conocida en la zona por tener una gran variedad de regalos. No sólo va a encontrar camisetas, hamacas y joyería. Nuestra política es comprar (en lo posible) de los artesanos locales que trabajan con materiales locales de un recurso sostenible.
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