Desde 1984 cuando el primer graduado en herpetología de la Universidad de Costa Rica llegó a Hacienda Barú para realizar su tesis de maestría sobre la tortuga golfina, el refugio ha colaborado con los investigadores científicos. Además al estudio de la tortuga marina, biólogos de Costa Rica, Estados Unidos, Alemania y Canadá han llevado a cabo investigaciones en monos, pacas (un roedor nocturno de 15 lb.), mariposas, ranas, murciélagos y de una planta que contiene seis conocidos agentes anti cancerígenos en sus raíces.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Hacienda Barú ha colaborado con estos científicos al proveerles comida y alojamiento, servicios de oficina, guías locales y el uso del refugio para llevar a cabo sus proyectos. Estos servicios han sido proporcionados a costos muy reducidos a los investigadores.
Debido a la escasez de recursos, el Museo Nacional de Costa Rica ha realizado muy pocas investigaciones arqueológicas en la zona alrededor de Hacienda Barú. En dos ocasiones, investigadores han visitado la zona para un rápido reconocimiento de evidencia de lo que podría ser encontrado para estudio cuando el financiamiento para una investigación más avanzada esté disponible. En ambas excursiones, los arqueólogos se hospedaron en Hacienda Barú. Encontraron bastantes indicadores de grandes poblaciones de indígenas que habían estado presentes en la hacienda y en las áreas aledañas. La evidencia incluye piezas de cerámicas, varios artefactos, petroglifos, sitios de tumbas y probablemente villas. Hacienda Barú posee una relación cordial con el museo y definitivamente colaborará en cualquier otro estudio arqueológico en el área en un futuro.
En el año de 1982 fue cuando Hacienda Barú construyó y mantuvo su primer vivero de huevos de tortuga marinas. Empleados, vecinos, voluntarios e invitados todos ellos han ayudado en la recolección de huevos, los cuales han sido incubados en el vivero. Los oficiales de policía y los guardas del MINAE también han donado los huevos que han confiscado de los cazadores furtivos. La actividad siempre se ha llevado a cabo con la asistencia y aprobación del Ministerio de Ambiente. Registros de huevos incubados y tortugas liberadas han sido mantenidos a través de los años y entregado a instituciones interesadas como la Universidad, el Ministerio de Ambiente y al Departamento de Pesca al final de cada temporada.
Más de 80,000 tortugas han sido liberadas y ahora están regresando para dejar sus huevos. ASANA ha constituido una gran ayuda para este proyecto, el cual usan en su programa de educación ambiental. Los estudiantes de escuela primaria llegan a Hacienda Barú y asisten en la liberación de las tortugas bebés y reciben una charla sobre la conservación de estas especies.
– por Jack Ewing
El diccionario define la palabra “sostenible” como: “relacionado a un proceso que cosecha o utiliza un recurso de tal manera que el recurso no se agota ni se daña gravemente.” La palabra se ha usado durante muchos años, por lo menos desde 1727 según el diccionario Merriam-Webster. En años recientes, con el aumento de interés en el medio ambiente y preocupación sobre el agotamiento de nuestros recursos naturales, la palabra se oye frecuentemente. Es fácil conseguir información sobre el tema de vivir soteniblemente y sobre productos que facilitan la vida sostenible. Eficiencia en el uso de energía es la preocupación principal, pero también hay que pensar en eficiencia en el uso de agua, responsibilidad social, amistad general con el medio ambiente, y otros.
A esta Iguana Negra (Ctenosaura similis) le encanta asolearse en la entrada a Hacienda Barú Lodge.
Lo llamamos “El Jefe” debido a su actitud de superioridad.
Nuestra tienda de regalos es bien conocida en la zona por tener una gran variedad de regalos. No sólo va a encontrar camisetas, hamacas y joyería. Nuestra política es comprar (en lo posible) de los artesanos locales que trabajan con materiales locales de un recurso sostenible.