¿Somos Verdes?
A Fascinating Story of Change from Cattle Ranching to Conservation and Wildlife Observation
Hacienda Barú National Wildlife Refugeaerea1

El Refugio Nacional de Vida Silvestre Hacienda Barú es una reserva natural conocida internacionalmente con 330 hectáreas de área protegida, incluyendo bosque primario y secundario, pantanos, manglares, charrales, ríos y costas. Además, cuenta con zonas de silvicultura (plantaciones de árboles) con muchas especies diferentes de madera comercial, huertos de frutas y pastos. Esta amplia gama de hábitats sostiene una gran cantidad y variedad de vida silvestre. Para mantener y proteger este tesoro natural, la reserva recibe recursos económicos de solamente ecoturismo..

Visión
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Hacienda Barú es una entidad viviente, vital e indiscutiblemente conectada con su entorno. Esta provee todo los beneficios físicos, estéticos e intelectuales que vienen de un ecosistema saludable y diverso. Al mismo tiempo, constantemente es expuesta a tratamientos que pueden disminuir su vitalidad, por lo que la visión se centra en que el refugio sea dirigido en todo momento con cuidado, disciplina y con la orientación holística necesaria para garantizar la buena salud y biodiversidad de sus ecosistemas, tanto para benéfico de sus propietarios y empleados como para la comunidad en sí. De esta manera se proveerá un flujo de servicios ambientales satisfaciendo no solo a los cuidanderos sino también a sus visitantes y vecinos.
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Misión
La misión de la Hacienda Barú consiste en preservar los recursos naturales y a la vez educar a sus visitantes acerca de su riqueza biológica. Para apoyar esta meta, Hacienda Barú combina en sus tours tanto aventura como orientación ecológica y servicio a los turistas. Para llevar a cabo nuestra misión, la Hacienda Barú apoya investigaciones científicas y promueve el desarrollo responsable en la comunidad..
Historia
Al inicio del siglo 20, Hacienda Barú era una selva virgen; sin embargo, con la llegada de los primeros habitantes vino también la destrucción de grandes terrenos de bosque lluvioso. Con forme más personas inmigraban al área, más bosque era talado siendo sustituido por pastizales. En 1972, cuando la foto aérea de abajo fue tomada, solo quedaba un trazo de bosque en la parte alta de la Hacienda Barú y algunas parcelas boscosas en las tierras bajas aún sin cortar. Para entonces, muchas especies de plantas y animales locales se habían extinguido debido a la deforestación, destrucción del hábitat y la casería. Entre estas están incluidas mamíferos como el jaguar, la danta, el chancho de monte, el águila arpía y la lapa roja; además árboles como el madero negro y el cedro caubilla. La mayor parte de la tierras bajas estaban completamente deforestadas y eran utilizadas para el cultivo de arroz y ganadería. El bosque primario se mantuvo en dos áreas: primeramente en las tierras altas de la propiedad, donde el terreno era demasiado inclinado como para cultivar; y en segundo lugar en la zona de manglares cerca de la boca del Río Barú, donde el agua salada no era buena para mantener los cultivos o el pasto para el ganado..

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El año 1979 marcó el final del ciclo de degradación, empezando así la etapa de regeneración del bosque. Fue después de esto que los dueños de la Hacienda Barú reconocieron que la ecología del bosque lluvioso era de extrema importancia, y que el ecoturismo tendría gran potencia como una alternativa económica. Ellos dieron los primeros pasos con el fin de conservar y restaurar muchas áreas de la propiedad. La regeneración del hábitat empezó en las tierras altas de la hacienda y se expandió a lo largo de las tierras bajas donde la ganadería y la agricultura eran llevadas acabo.

En los años 80, la desición fue tomada para restaurar todo el terreno en un hábitat natural. Con forme la naturaleza reclamaba su territorio, los humanos le daban una mano, plantando nuevamente especies de árboles que habían sido eliminados en años anteriores y creando corredores naturales donde la vida silvestre pudiera regresar. Los monos araña han regresado otra vez, y esperamos que otras especies lo hagan también. En 1995, el presidente de Costa Rica José Figueres, firmó un decreto oficial declarando a Hacienda Barú como un Refugio Nacional de Vida Silvestre. La foto aérea mostrada abajo fué tomada en el 2005.

Hacienda Barú Today
Las áreas de bosque que un día fueron habitas aislados, separados por los grandes pastizales, ahora son unidas por el bosque secundario que ha crecido atravez de las planicies costeras. Actualmente, los monos pueden vagar libremente por toda la Hacienda y los perezosos, tepescuintles, saínos y pavones han encontrado su camino de regreso a las tierras bajas, después de aproximadamente cuatro décadas de ausencia..
La regeneración del bosque en la Hacienda Barú ha sido un proceso fascinante. Cuando la propiedad aún era una finca de ganado, nosotros comenzamos a plantar ciertas especies de árboles para obtener postes con el fin de construir cercas. Dos años más tarde, cuando los árboles habían alcanzado una altura de tres o cuatro metros, nosotros pudimos notar que la fila formada por estos árboles, podrían funcionar como un puente seguro para los animales arborícolas de un bosque al otro. Luego plantamos más árboles para ampliar estos pasages. Estos corredores le proveeron a los animales más libertad de movimiento, un mejor área para habitar y les redujo el riesgo de cruzar a travez de campos abiertos. .
Actualmente Hacienda Barú forma parte activa de un gran corredor de vida silvestre llamado “Corredor Biológico el Paso de la Danta”. Este ambicioso proyecto se extiende a lo largo de 100 Km atravez de la costa Pacífica, desde el sistema de Manglares Sierpe-Térraba y el Parque Nacional Corcovado hasta la Reserva Forestal Los Santos. Así como una vez la valla de árboles en conjunto rellenaron la partes aisladas, El Paso de la Danta espera crear un corredor de bosques uniendo Parques y Refugios Nacionales y Reservas privadas. Los jaguares, dantas, saínos y lapas rojas desaparecieron de esta área en 1950, pero aún pueden ser encontrados en Corcovado y Los Santos. Nuestra esperanza está en algún día verlos denuevo pasar por el corredor y residir en Hacienda Barú como antes..
El Corredor Biológico el Paso de la Danta tomó la iniciativa del proyecto “Asociación de Amigos de la Naturaleza del Pacífico Central y Sur” (ASANA), una organización ambientalista que trabaja para la protección de la naturaleza del área. La misión de ASANA es conservar, preservar y restaurar los hábitats naturales de corredores en el Pacífico central y sur de Costa Rica, atravez de la coordinación de esfuerzos con otros grupos ambientalistas, educación ambiental, promoviendo los estudios científicos y técnicos y con la participación de la comunidad. ASANA espera cumplir esto atravez de la educación y creación de incentivos para comunidades locales. Desde hace muchos años Hacienda Barú ha apoyado ASANA con donaciones de dinero y servicios, además de la donación de un terreno pequeño donde construyó su oficina..
Hacienda Barú Lodge and Ecotours
El Albergue Hacienda Barú es la única facilidad de hospedaje en Hacienda Barú. Este es una creación hecha por la mismas personas que restauraron el hábitat natural de 140 hectáreas de pastizales y tierras agrícolas y este es utilizado con la misma filosofía de respeto por la naturaleza y el ambiente. Además de la restauración y protección del habitat, el Albergue Hacienda Barú hace muchas cosas para minimizar ese impacto en el ambiente..
  • El albergue ocupa menos de un uno porciento de los 330 hectáreas de tierra que comprende Hacienda Barú. En un área donde una vez 140 hectáreas de tierra fueron explotadas para ganadería y agricultura, son ahora un albergue localizado en un lote de 2.7 hectáreas, de las cuales un 80% son áreas verdes, consistiendo en jardines y vegetación natural. Las otras 137.3 hectáreas son ahora un hábitat natural..
  • Toda la madera utilizada en la construcción y reparación del albergue y otras construcciones proviene de recursos renovables. La teca y la melina vienen de la plantaciones de la Hacienda Barú. Adicionalmente, algunas plantaciones de pino fueron usadas en la construcción de las habitaciones superiores nuevas y la mayoría de los muebles en las cabinas y habitaciones son hechos de plantaciones de ciprés.
  • El agua caliente del Albergue proviene de calentadores solares en vez de artefactos eléctricos..
  • Utilizamos bombillos LED en la mayoría del alumbrado eléctrico..
  • Nosotros no utilizamos aire acondicionado en ningún lugar. Para su frescura nosotros dejamos aislantes en el techo, además de un buen diseño ventilado y abanicos.
  • El consumo de electricidad también es monitoreado y constantemente se buscan maneras para economizar.
  • Toda la basura orgánica es procesada y usada como abono en los jardines.
  • El agua de desecho es tratada en tanques sépticos con drenajes. Usamos microorganismos para mejorar la descomposición de desechos sólidos en los sistemas sépticos.
  • Todo lo que pueda ser reutilizado así como papel, madera, materiales de construcción, etc. son usados una segunda o tercera vez para diferentes cosas, hasta que ellos queden completamente deteriorados. Por ejemplo, todo el papel en la oficina es utilizado por ambos lados. La madera vieja tomada de antiguas construcciones es usada en los senderos para hacer pequeños puentes. Las tejas viejas del techo son usadas para cubrir los rótulos. .
  • Aunque fumigamos las instalaciones varias veces al año, nosotros no utilizamos productos tóxicos a los seres humanos.
  • Todos nuestros productos de limpieza son biodegradables.
  • Los dispensadores de jabón lavamanos y de baño ayudan a evitar el desperdicio.
  • Los clientes tienen la opción de usar los paños por una segunda o tercer vez al día, esta es una medida con el objetivo de ahorrar agua y reducir el uso de agentes limpiadores que van directamente a la naturaleza.
  • La lavandería cuenta con un secador solar en vez de secadores electricos.
  • La piscina es desinfectada con ozono, el cual no es perjudicial, en vez de grandes concentraciones de cloro que es muy tóxico y corrosivo.
  • Nosotros exportamos a nuestros clientes y agencias de tours a utilizar el email en vez del fax, para así reducir el uso del papel.
  • En este momento Hacienda Barú cuenta con un total de 39 empleados, todos de los cuales son Costarricenses. 28 de ellos han crecido en los alrededores de Hacienda Barú, a lo largo de 20 kilómetros, y 11 vienen de otros lugares de Costa Rica.
  • Hacienda Barú tiene la norma de recibir las visitas de escuelas locales. En los últimos años hemos tenido la visita de 17 diferentes escuelas y colegios. Ellos reciben sin ningún costo una presentación acerca de la hacienda, su historia y la importancia de proteger el hábitat y la vida silvestre. Luego, son guiados en una caminata atravez de la naturaleza pasando por el jardín de orquídeas y el mariposario. Durante la temporada de tortugas, ellos visitan el vivero. Nosotros tratamos de coordinar las visitas durante la liberación de las tortugas bebés. Aquellos que deseen hacer el tour del cánopy reciben un precio especial igual a una tercera parte del precio normal.
  • Tanto la gerencia como los empleados de Hacienda Barú participan activamente en asuntos de la comunidad. Ocupando el liderazgo en comités locales, en la asociación de desarrollo, en consejos escolares, comités de agua y en organizaciones ambientalistas locales. Además, Hacienda Barú los apoya con donaciones de dinero y servicios..
  • Todos los artículos de la tienda de regalos son costarricenses y cuando nos es posible, los adquirimos directamente de los artesanos.
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